CTP, VALIENTE Y COMBATIVA

Bajo el liderazgo de un esclarecido grupo liderado por Mercedes Nuñez y Benigno Chirinos Sotelo, presidente y Secretario General de CTP, cientos de delegados de los trabajadores se reunieron en el XX Congreso Nacional de la gloriosa Confederación de Trabajadores del Perú, dejando constancia del mismo ánimo unitario que los convocó ante la tumba de Manuel Gonzales Prada el primero de mayo de 1944, para fundar entonces, la más importante organización del movimiento sindical peruano.

Entonces, como ahora, el respaldo a las tareas reivindicativas estuvieron marcadas por los objetivos inalterables de un nivel de conciencia social y responsabilidad institucional que enriquecieron las plataformas de lucha y las pretensiones sindicales sometidas a la confrontación técnica que le da sentido trascendente y no sólo económica a las justas aspiraciones, así como a las exigencias derivadas de una realidad que es la que determina la conducta reivindicativa del sindicato que acompaña la claridad que CTP le da, al sentido del valor del trabajo, el derecho exigible de la pretensión, la posibilidad objetiva de conquistar las exigencias, la capacidad del sindicato para tomar las decisiones que libremente afecten la vida de sus integrantes y de la sociedad, así como el uso racional de la huelga como la herramienta más importante de los trabajadores organizados y que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sigue siendo un medio fundamental para la promoción y defensa de los intereses económicos y sociales.
En ese orden, es pertinente mencionar cómo la CTP confrontó hasta la fecha las ideas totalitarias dentro del movimiento obrero y campesino, respondió a la altura de su responsabilidad histórica a sus compromisos con los trabajadores y cómo aportó en su noble ejecutoria, la sangre y la vida de sus principales dirigentes. Juan Guerrero Quimper,  Sabroso Montoya y Luis Negreiros Vega son una expresión esclarecida de esa historia que pagó cara su adhesión a los ideales de libertad y Justicia Social en la obra y el pensamiento de Victor Raúl Haya de la Torre, dando fuerza y contenido a las viejas aspiraciones del anarcosindicalismo precursor, imponiendo alianzas victoriosas de trabajadores en el Frente que defendió sin concesiones la libertad sindical y el libre juego de ideas dentro del sindicato como una ruta comprometida hacia la tan ansiada utopía de la Unidad Sindical, pese lo cual, la historia del movimiento obrero sigue estando injustamente llena de información y protagonismos inexactos o alterados por un registro oficial pernicioso que levanta liderazgos fatuos o inexistentes, sin que nadie, sin evidente mala fe, pueda negar el valiente actuar de esta legión de hombres y mujeres que han entregado literalmente la vida por la conquista de derechos que revolaran esa nueva ciudadanía que se impulsó desde la organización democrática y libre de los trabajadores en CTP y que, en el magno evento al que hemos asistido por su nivel y representatividad, ha quedado plenamente afirmada.
Han pasado sin duda, muchos años desde el acto fundacional y las memorables palabras de Negreiros Vega exhortando a mantener la unidad en la lucha a toda costa. En este tiempo, bajo su actuar, valiente y combativa, se mantienen los registros de esa inmarcesible voluntad organizada de los trabajadores y sus dirigentes que expresan con justeza todas y cada una de las conquistas que llevaron al parlamento, a reales trabajadores y campesinos en el marco de una inacabable lista de reivindicaciones obtenidas en las calles y que van desde la negociación colectiva, el derecho a mejores condiciones laborales, vacaciones, seguro obrero y de empleados, etc., todo, en medio de una confrontación de ideas que revela una real victoria sobre el burocratismo faccioso anti-proletario de dentro y los esfuerzos anti sindicales de los sucesivos gobiernos, las oligarquías y las fuerzas conservadoras y patronales a las que hay que responder con la UNIDAD, pero además, quebrando el actuar de quinta-columnas, demostrando que los trabajadores siguen siendo una expresión vital de la acumulación de la riqueza, el alma de esa máquina que sin ellos no funciona, los detalles y la perfección en la manufactura y la inteligencia sustantiva del trabajo porque constituyen el eje de la estructura del negocio y son parte insustituible de una realidad que, a pesar que concentra injusta y temporalmente la riqueza en muy pocas manos, los hace rechazar con dignidad la pobreza e iniquidad siendo mayoría, en medio de toda esa dinámica perversa en la que no tienen nada más que perder, que las cadenas de opresión que los sojuzgan.
Saludo cómo se eleva la conciencia de clase de los trabajadores, como se educan, como tecnifican su labor y se mantienen firmes en el Frente Único para combatir al sistema de opresión, protagonizando jornadas de lucha para eliminar las condiciones de explotación de la sociedad de dependencia en la que sobreviven, reclamando mejorar la condición de sub-empleados y ampliar el número de empleos para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que apuestan al mismo tiempo, por cambiar la lógica económica que privilegia el negocio y el mercado, convencidos que en ese esfuerzo, los trabajadores del campo y la ciudad necesitan alianzas estratégicas que hacen que sus luchas -impelidos por el aguijón de la pobreza-, sean plataformas democráticas posibles que sienten las bases de las estructuras de una nueva realidad “tan roja o radical como la realidad lo permita”, al decir de Haya de la Torre, pero orientando el accionar del pueblo organizado, bajo la conducción política de su vanguardia.
La CTP y sus bases textiles, de construcción civil, inmobiliarios, hoteleros, maestros, mineros, choferes y campesinos, entre otros, sigue siendo la conciencia crítica y defensora de su clase, pero es, además, un ejemplo a seguir como herramienta eficaz de conquista de los derechos bajo la égida del principio rector: Sin luchas, no hay victorias. Su ejecutoria habla de una dialéctica permanente, de un liderazgo evolutivo conquistado por el respaldo y esfuerzo de sus bases y su voz, valiente y combativa, sigue siendo expresión prístina de presencia en el seno del pueblo y la historia.
Que el XX Congreso Nacional de la Confederación de Trabajadores del Perú sea un tributo y consecuencia de la unidad en la diversidad del pensamiento de sus afiliados. Gloria a su anarcosindicalismo como un antecedente vigoroso y precursor,  y al Sindicalismo de Frente Único como la síntesis de una nueva concepción de la historia contemporánea de los trabajadores en Indoamérica, rumbo al Estado de Bienestar.
Larga vida a la gloriosa, valiente y combativa C.T.P., que siga siendo esa columna fundamental en la defensa de las libertades y la conquista de la Justicia Social que se erige sobre la historia de los pueblos, a partir de la historia de sus luchas.

EL BUEN RAMIRO

Legendaria figura de Prialé crece en tiempos de drama y crisis moral…

“Mira chico, confieso que, desde una perspectiva circular, de tanto irme hacia la izquierda, los que están al frente mío, piensan que estoy a la derecha; pero ese, es sólo un problema que depende del ángulo del observador que me critica. Cuando me he reunido con algunos conservadores, éstos no me reconocen como uno de ellos, no entienden mi pobreza, censuran al cholo huancaíno con perfil indígena con el que hablan. Nunca me perdonarán militar en un partido de gente humilde donde, además, les parece     escandaloso que hayan analfabetos”.                                            

 Ramiro Prialé

 

No recuerdo el momento exacto en el que conocí a Ramiro Prialé, sólo sé, que mis recuerdos se pierden en tiempos de interminables y generosas conversaciones producidas en su modesto hogar de la calle Luzuriaga, en Jesús María, en donde mis escasos años de “Chapista” – como solía llamarme-, eran “superados a la n”, por el promedio de la edad de los asistentes.

Los momentos que me dispensó este genial hombre, llenó de historias intensas mi aprismo familiar, que, por él, fue convirtiéndose en un sello personal del que nunca más me apartaría.

Ramiro Prialé es el aporte más significativo del aprismo a los modales de la política, fue un adelantado a su tiempo que convirtió en “vital” la necesidad de abrir el diálogo entre los peruanos distanciados y enemistados por décadas sin abandonar convicciones y lealtades para hacer prevalecer el ejercicio del ejercicio de una libertad abierta a los objetivos comunes de la Nación, razonamiento complicado en tiempos de controversias pero al que consagró su vida tras haber aprendido en las prisiones y la cruel persecución que todo esfuerzo por construir la paz bien valía la pena.

Ramiro era docente y por excelencia un extraordinario comunicador –tal vez por eso tenía una extraordinaria relación con Luis Alberto Sanchez y el propio Haya de la Torre-, y usó el diálogo siempre como instrumento de realizaciones en la construcción de una conciencia cívica que permitiera el ejercicio del nuevo entendimiento de la nueva ciudadanía. Las virtudes ciudadanas de este patriota, son de larga data y fueron acompañados de gestos de fraternidad que contrataban con todo el sufrimiento que cargaba por sus años de aprismo.

A pesar del destino difícil que le tocó vivir por sus ideas, nadie recuerda nunca haberle escuchado un lamento, menos, un sesgo de conveniencia, jamás algún asomo de interés personal y menos de aprovechamiento. Su actuación pública y privada no fue el resultado de un aprendizaje académico, formal, menos de una impostación política, sino consecuencia de su raigambre provinciana y de esa vocación fraternal que funda sus raíces en su origen rebelde y su extracción popular, característica que no admitía exclusiones, ni distingos.

PRESO INJUSTAMENTE

La fuerza de la raza lo llevaría hacia el fortalecimiento de sus profundos ideales igualitarios en el marco de una militancia rebelde y transformadora, pugnando por una organización que bregara por la Justicia y labrando el ejercicio de una pedagogía política que permitiera un mayor nivel de conciencia social y el entendimiento entre ciudadanos.

Como buen dirigente, estuvo siempre adelante y en su puesto de lucha sin rehuir sus deberes y responsabilidades, pago caro su deseo transformador con la cárcel, convirtiendo las ergástulas del tirano en una escuela porque era fundamentalmente un buen maestro y, como buen maestro, nunca dejó de ser un buen dirigente.

Hombre de convicciones profundas y tareas de largo aliento, las derechas le cobraron con dolor y cárcel su cercanía a Haya de la Torre y las izquierdas, acusándolo de un “derechismo” absolutamente inexistente e incompatible con su moral y esa forma de ser que fraguó en el sufrimiento de su propia familia en la persecución y a la que le sumó catorce años de dolor, prisión, persecución sin una sola queja.

Prialé fue el artífice discreto de diversas soluciones políticas por las que las cárceles abrieron sus rejas, los desterrados volvieron y miles de familias se reagruparon para enfrentar su destino mientras otros pasaron vergonzosas facturas llenas de odio cainita. Ramiro le dio forma al Frente Democrático Nacional en 1945 y, en medio de incomprensiones, buscó y logró el entendimiento en varias ocasiones con viejos adversarios para vencer la diáspora de apristas dispersos y perseguidos en la que la oligarquía sumió al aprismo de Haya de la Torre desde 1932.

Los juicios críticos contra Prialé, por corresponder a diversos momentos políticos y actos en los que intervino –siempre por encargo del partido y del propio Haya de la Torre-, están llenos de subjetivismo que felizmente el tiempo va superando hasta reconocer que Ramiro fue un pionero de la difícil tarea de desbrozar el camino del Acuerdo Nacional, y desde esa perspectiva, es uno de esos personajes que ayudaron la realización democrática que ha salvado en varias oportunidades al Perú de nocivas dictaduras e interminables autocracias.

Impulsor de la organización juvenil del aprismo, ha sido el responsable de la supervivencia de su partido, de su organización, y también, uno de los protagonistas excepcionales de la democracia moderna en el Perú. Su nombre genera respeto entre propios y extraños que reconocen su talante y su talento.

Extendió su brazo generoso hacía miles de compatriotas, sin distingos, en la legalidad o la clandestinidad, joven, o con muchos años a cuestas, cumpliendo dedicada y esforzadamente todos los días de su vida, una agenda social en la que se hizo tiempo para escuchar al pobre, atender a su paso al provinciano y resolver como podía, los interminables requerimientos de los ciudadanos de a pie que lo buscaban aún sin conocerlos.

Una de las características de su tremenda personalidad, tiene que ver precisamente con el hombre común al que se detenía a saludar, con el que compartía sus preocupaciones y a los que les aceptaba la invitación para el bautizo de los hijos, la celebración de algún cumpleaños, acompañarlos en la felicidad del matrimonio austero,  o para ser parte silenciosa del último adiós, abrazando a la familia en el velatorio del ser querido, sin importar donde estuvieran ubicados los domicilios de estos nobles ciudadanos.

Así era el compañero Ramiro, don Ramiro o simplemente, Ramirito. No usaba bastón porque convertía todo brazo cercano en un soporte amigo con el que edificaba su propia fortaleza. De acrisolada honradez y lealtades incondicionales, tuvo en el aprismo su principal referente y en Haya de la Torre, el liderazgo al que sometió sus propias virtudes.

Supo alejarse de las envidias, las incidías y las vanidades del encumbramiento. Su personalidad fue concurrente con la vida modesta que llevó y que contrastó al mismo tiempo con el inmenso poder que todos sostienen que tuvo. Era fundamentalmente un hombre bueno, de ánimo conciliador, ser honrado que llenó de entusiasmo y humor todo acto donde participaba “haciendo lo que había prometido y pensando primero en los demás”.

Maestro e hijo de maestro, acompañó a Víctor Raúl Haya de la Torre en la tarea de hacer pedagogía política. Fue el responsable de coordinar las acciones del Sindicato Estudiantil Aprista (SEA), la Federación Aprista Juvenil (FAJ), la Juventud Aprista Peruana (JAP), el Comando Universitario Aprista (CUA), el Club Infantil 23 de mayo (CHAP) y una infinidad de estamentos gremiales, sindicales y bases territoriales; era el recurrente “encargado de la casa” cuando los problemas llegaban y quien daba siempre un paso al costado al anunciarse el retorno de las libertades.

Nació en Huancayo, Junín, en tierra Huanca, un 06 de enero de 1904 y falleció en la ciudad de Lima el 25 de febrero de 1988. Su vida pública y privada fue ejemplar y prueba cómo –sin mediar frase lastimera o queja alguna por la dureza de su destino-, se entregó consciente a tareas superiores en las que buscó, como obrero artesano de causas que lo dignifican, la perfección personal poniéndose al servicio del bien común.

Prialé fue un hombre libre y de buenas costumbres y mi maestro, un político llamado a convertirse en un claro referente moral en la historia del Perú y su presencia no está en los libros, ni en los recuerdos académicos solamente, sino, en la conciencia de los ciudadanos que piensan que, para consolidar las libertades, vencer a los enemigos de la democracia y emprender la ruta del desarrollo y la paz, debemos seguir buscando objetivos comunes en lo más profundo de nuestra propia nacionalidad. Ese es el ejercicio del concepto de una ciudadanía sana que legó Ramiro y que no somete a los interlocutores a acuerdos de cenáculo o componendas amorales, sino, que busca coincidencias por el país en el marco de la realización de una frase de Prialé que fue satanizada injustamente por décadas: Dialogar, no es pactar.

 

 

(*) Con anotaciones del artículo de mi autoría publicado en Horizonte Posible, el 6 de enero de 2013.

LA RUTA DEL MUNDO EN EL 2019

El mundo se debate entre “las exigencias de las masas” y “la prudencia que sugiere un neoliberalismo que hace esfuerzos por humanizarse” pero que da pasos agigantados que podrían terminar imponiendo regímenes autoritarios de todo pelaje sobre países convulsionados y un mundo indiferente que construye su destino sobre violencia y muerte.

 

Surgida sobre el empuje contra las élites, los populismos se posesionan a la velocidad de los tiempos imponiendo regímenes que dinamizan las viejas estructuras de Estados arcaicos y burocratizados en los que líderes políticos de todo pelaje que “en nombre de la gente” resuelve conflictos y problemas estructurales con soluciones heterodoxas atípicas en el mayor de los casos.

El listado lo encabeza el mismo Donald Trump, el mandatario norteamericano, quien aparece rompiendo todos los moldes de la política en su país no sólo con discursos que incomodan y confrontan sino, imponiendo un estilo comunicacional que exacerba contradicciones, agudiza las diferencias e incluso pone freno a “todos los sentidos de liberación de las minorías que exigen derechos” y que lesiona incluso a los inmigrantes que tras xenofobia y políticas contra los derechos humanos, resultan ser una problemática que alude a millones de ciudadanos en el mundo al que se sumó el ministro del Interior Matteo Salvini, quien en Italia levantó banderas fascistas arremetiendo contra los migrantes logrando una reconocida popularidad que, como en el caso de Boris Johnson quien en Reino Unido ejecutó el “Brexit” tras el respaldo  del conservadorismo.

Por su parte en Hungría el mandatario Viktor Orban impuso un modelo autoritario al que llamó “demócrata liberal” y que junto al “nacionalismo” polaco tiene poco de popular y de demócrata, lo que hace comprensible que en la UE expresen su voluntad de “cambiar la realidad”.

En Europa a estas alturas existen muchos exponentes de «soberanistas «o «patriotas» quienes, aun cuando no sean mayoría, son una voz que expresan tendencias fascistas y derechistas que no excluye la presencia de algunos personajes en “franjas de la izquierda”, como Podemos en España.

En América Latina

No regresaremos a los orígenes del populismo en esta parte de la región, pero si diremos que los que forman bloques sociales y políticos en buscan el poder “para cambiar la historia” transitan por las rutas del populismo en sus diversas variantes y acepciones. Cada país tiene características especiales y desde la Venezuela de Hugo Chávez hay muchas otras consideraciones que hay que evaluar.

El populismo propone “cambiar las reglas del juego» y esa es una tendencia que peligrosamente ha instalado sus raíces para convertirse en una corriente política que pretende vincularse a la ciudadanía a través de una idea de país en el que la planificación y el liderazgo son una suerte de herramienta que se usan entre sí, pero para destruir el sistema de representación y avanzar combinando plataformas y estilos a veces no tan santos. Así sucedió con Chávez que usó la democracia formal para avanzar y luego destruirla, también en Bolivia donde Evo Morales estafó a una nación con el cuento de la dignidad indigenista, en Nicaragua o Argentina donde nadie cuestionaba los petrodólares que llegaban a cambio de apoyo al chavismo o, en el Brasil donde recubierta de ideología, una suerte de banda de criminales, asaltaron el Estado para proteger a la corrupción como la que se descubrió con Odebrecht y otras empresas corruptoras.

En este escenario, destruir instituciones que parecen caducas, líderes corruptos y propugnar renovaciones ideales con gente sin biografía parece ser parte de escenarios que confunden las crisis del capitalismo con crisis del sistema so pena de acabar con los privilegios.

Golpes y media democracia

Tal parece que en esta nueva realidad, nuevos modelos y nuevos tipos de golpes de estado ponen en vitrina al Perú donde se violentó la constitución y chocaron instituciones entre si bajo el ánimo de un mandatario accesitario y accidental, a Bolivia donde hubo que frenar a  Evo Morales en su intentona reeleccionista de su chavismo frente a la evidencia del fracaso del neoliberalismo que en Chile y Colombia podría alentar el retorno de regímenes autoritarios. Difícil panorama el descrito.

 

 

Con anotaciones de France.com y gráficos de Totalsapiens

 

2020: DIOS NOS COJA CONFESADOS

Lo que nos deja el gobierno de Vizcarra

Los Golpes, autogolpes, las vulneraciones del orden Constitucional y en fin, la serie de procedimientos que interrumpen la vida democrática de un país contienen por lo general, una expectativa que pone de manifiesto los objetivos expresados en decisiones tomadas, sin embargo, el país parece vivir una historia digna de cualquier programa de Ripley, veamos porqué.

REALIDAD

A estas alturas, el gobierno trata de ocultar la serie de fracasos en la llamada Reconstrucción con cambios, Seguridad Ciudadana, Política Anticorrupción, Educación, Mujer, Justicia y la situación económica en el que la Agricultura, el Empleo, la Infraestructura y la Salud representan todo un conjunto de complejas problemáticas sin soluciones ni en el mediano, ni en el largo plazo, lo que reprueba la gestión gubernamental y marca un signo de desesperanza para los pobres el año 2020 que a estas alturas del siglo XXI, luchan por servicios básicos y agua.

 

 

IMPUNIDAD SOBRE MENTIRAS

Cuando todo lo acontecido parece siempre llevarnos por el mismo ánimo criminal por el cual los desaciertos, errores y delitos son tapados groseramente, entonces estamos frente a la voluntad de evitar a toda costa que se investigue al primer mandatario del país, quien no duda un instante en tomar decisiones grotescas como las que vivimos con el señor Martín Vizcarra, quien tras su paso como  Gobernador Regional en Moquegua, ha dejado una secuela de investigaciones que nos llevan a suponer que por pagos indebidos y concertación aparentemente dolosa de obras públicas propias y de sus funcionarios, sin temor a equivocarnos, tarde o temprano, el brazo largo de la Justicia le caerá encima.

Es una larga suma de desaciertos a los que se adicionan otras consideraciones derivadas de su actuar como Ministro de Transportes y Comunicaciones en donde se le muestra “muy cerca” de decisiones que tienen que ver con obras en las que Odebrecht y personajes de su entorno, hasta su ex premier Cesar Villanueva, con sospechoso interés en diversas obras, sin mencionar el emblemático tema “Chinchero” sobre el que la propia Contraloría General de la República ha expresado una opinión que es materia de investigación jurisdiccional.

A los efectos, el régimen en medio de su estrategia, priorizó “liquidar” al Congreso de la República planteándole una trampa que llamo Reforma Política, imposible de cumplir en los objetivos y menos en los plazos planteados unilateralmente por el gobierno para encimar al parlamento, logrando cierto tiempo para seguir golpeándolo desde su prensa adicta. Lo cierto es que varios de los representantes, haciendo gala de una torpeza supina, contribuyeron a este objetivo y fueron parte de su propio desprestigio que validó el cierre del parlamento.

PERSECUCIÓN DE TIRANÍA Y ASESINATO POLÍTICO

Pero para lograr “un nivel conveniente de tranquilidad”, el gobierno inició una campaña mediática contra políticos de oposición a los que somete a la infamia del escarnio, llegando al colmo de convertir la “prisión preliminar” en un arma de castigo y ablandamiento contra los adversarios con el cual pretende someterlos y callar las denuncias de la oposición democrática.

Diversos líderes sindicales y dirigentes populares han expresado su condena por “escuchas en su contra” y seguimientos incluso a jóvenes estudiantes que han sido víctimas de la criminalización de la política y el sicariato político que terminó asesinando políticamente al ex presidente Alan García quien, a más de ocho meses de su sensible muerte, el gobierno no ha podido responsabilizarlo con pruebas por ningún delito, convirtiendo su dicho de inocencia, en una verdad que cuelga sobre un régimen que cree, como todas las dictaduras, que el poder –contra lo que enseña la historia-, es para siempre y que la impunidad siempre triunfa.

 SOMETIMIENTO DE LA PRENSA, GOLPE DE ESTADO E IMPUNIDAD

Pero para que este estado de cosas sea posible, millones de millones “sensibilizan” el patrioterismo de cierta prensa servil que hoy, como antes, sirven a intereses ajenos al país y se doblegan ante el poder del dinero público, lo que explica razonablemente como es que tras la promulgación de la Ley Mulder que ponía fin a una feria mafiosa de repartija de fondos del Estado bajo el manto inmoral de “publicidad estatal”, una campaña fue dirigida contra el autor de la Ley, su partido y el Congreso que aprobó dicha norma, mientras la concertación de medios que agrupa en pocas manos la casi totalidad de los medios de comunicación logró derogar dicha ley y volver a repartirse impunemente el presupuesto entre unos pocos oligarcas de la prensa.

El resultado es evidente, genuflexión, consentimiento y la vulneración de las libertades expresadas ante el cierre del Congreso que pese a todos sus defectos, cumplía su tarea opositora y de fiscalización que ayudó a desnudar un régimen corrupto y un presidente accesitario que no tiene escrúpulos en vulnerar la constitución para mantener poder en complicidad con esa prensa adicta al poder y al dinero sin importar su origen.

EL BOTÍN DEL GOBIERNO

Pero es “tras la tranquilidad que dar tener todo el poder” cuando el gobierno de Vizcarra se muestra en su real performance. Aplastando con la furia de todo el poder mediático de su prensa adscrita, a etas alturas ha cerrado el Congreso de la República, controla el estado y alejó de la luz de los reflectores públicos a los líderes de la oposición democrática a quienes acusa de todo sin probarles nada sólo para poder hacer de las suyas.

De esta forma, el gobierno pone en marcha un presupuesto general que aprueba mediante decreto y que registra metas en aumento mientras es incapaz de gastar conforme los resultados del año que acaba. Sin control, nadie sabe cómo se están usando y su usarán los fondos públicos, sobre todo, si cada día se inaugura cualquier cosa, menos obras que le sirvan a la población. Millones de millones en consultorías ponen en evidencia como se burlan los controles y nuevos millonarios hacen gala de una prosperidad inusual para un país que tiene una enorme deuda social y donde la población sufre los embates de una crisis que se maquilla con cifras oficiales en las que por cierto ya nadie cree.

Por otro lado, la creación de nuevos ministerios, la liberalidad y flexibilidad de las normas planteadas por el ejecutivo para contratar o para la reducción incluso de la capacidad de contratación derivada de la desaceleración de nuestra economía, sirve a los intereses de un régimen que canjea “chamba por lealtades” en vieja usanza y que anuncia despidos formales y encubierto en el corto plazo.

Este año que termina es, sin duda, un mal año para el país. Signado por muerte, violencia e incertidumbre, la frase “que dios nos ayude” puede resultar profética para un tiempo en el que hay muchas cosas que se venden, pero muy pocas que se compran.

 

Gráficos pulsoregional / diario Expreso

 

¿QUÉ CRISTO LLEGA EN NAVIDAD?

Vieja pregunta, para una duda permanente…

Hace más de dos mil años nació un ser que cambiaría la historia de la humanidad. Creció y fue educado en virtudes, con una forma de ver y entender la vida que terminó cambiando a su vez, la manera como los demás sentirían al mundo a partir de entonces.

Hay quienes prefieren verlo como un “predestinado”, un “santo” o, el “elegido”, es decir, como una divinidad alejada de lo real y capaz de trasuntar hacia lo inmortal. Otros, sin embargo, prefieren reconocerlo como quien en actitud mucho más cercana de lo que le convendría a alguna organización religiosa, promueve una lógica “del ser” más profunda que la simple razón humana, rechazando la violencia sin descartar su uso cuando es necesaria, imponiendo sosiego cuando la paz se instala y liderando una terca, tenaz e incansable lucha por la justicia a través de los tiempos.

Su nacimiento estuvo signado por la austeridad absoluta y una incertidumbre derivada de la terrible persecución del emperador Herodes, también por la valentía familiar y singular con la que se asumió “su destino”, por la sacrificada presencia de su madre –como tantas otras hasta estos días-, el ejemplo de su padre carpintero, humilde y trabajador embarcados todos tras ese sentido de la realización en la felicidad común que lo llevó a señalar la esclavitud y el sometimiento como expresiones inhumanas, condenando con energía revolucionaria la realidad dramática de pobres, marginados y enfermos.

Este hombre, que no hizo distingos entre quienes llegaron a él, formó grandes legiones de seguidores, prometió que la verdad nos haría libres, y sobre la gente más humilde, construyó la realidad de sus ideales y de su fe, esa adhesión humana que antes atrajo a millones en la búsqueda de una tierra prometida de hondo y trascendente sentido de solidaridad y fraternidad, y que no fue otra cosa que encontrar una nueva forma de convivencia para el bien común.

Llamado Jesús, defendió sus ideas por encima del acoso del poder. Se opuso a la presencia colonial-imperial y también al pago injusto de tributos que obligaba el sometimiento de la invasora potencia extranjera. Pidió siempre por los demás, e hizo de la utopía de la felicidad, una causa de lucha sin descanso en un mundo que reconoce respecto de él, un antes, y un después.

¿Si esto es tan claro, porqué le han dado a la navidad, que es la fecha en la que el mundo recuerda su nacimiento, el torpe significado pagano y cocacolero que ha tenido todos estos años? La respuesta es simple, por puro afán consumista, por ignorancia y por falta de vivencias en los extraordinarios valores que promueve y que bien podría constituir un nuevo, grave y patético pecado capital.

Uno de los debates más difíciles que enfrenté en mi vida ha sido el que me confrontó con los sacerdotes del colegio católico en el que estudié la primaria, ya que, si el Evangelio es la buena nueva de la liberación de todos los hombres en Cristo, como se explican las terribles incongruencias históricas de la Iglesia y porqué, por ejemplo, entre las celebraciones navideñas -ricas en amor y austeras en moneda de los primeros tiempos-, frente a las fastuosas ceremonias y celebraciones llenas de regalos materiales en un mundo en el que millones de niños, literalmente, se mueren a diario de hambre, mientras hay mesas en las que no se conoce el alimento, y no se educa a la gente en la solidaridad y el compartir porque la abundancia de estas fechas linda con la insensibilidad.

Qué significado podría tener para Jesús, el Cristo de los pobres, estas fiestas navideñas vacías de sentimientos y solidaridad, ninguno. Con seguridad, él mismo Jesús alzaría la voz y señalaría a quienes han convertido su celebración en ferias mundanas y además, con mano firme, volvería a echar a cuanto mercader encontrara en su camino exigiéndoles no tomar su nombre en vano, respetar los valores que predicó cualquiera que sea la idea personal que tenga cada quien de la divinidad, dando ejemplo de vida, denunciando a los falsos “profetas” y a los lobos ocultos en piel de cordero que pululan entre sus aparentes fieles seguidores.

Que estas fiestas nos reencuentren con los viejos sentimientos que forjaron esas logias de fraternidad y esa fe que lega el ejemplo de vida de Jesús, que es fortaleza en las más íntimas y firmes convicciones de la solidaridad y la fraternidad nos permita no perder de vista que sólo, quien es capaz de vivir en bondad, obtiene siempre la felicidad, porque, en cada mendigo sigue estando el rostro triste del olvido, en cada anciano hay una luz de vida, en cada sorbo de agua que pide un niño en la calle, la sed de quien dio ejemplo de sacrificio y fue un maestro cuya llaga sangrante en la cruz histórica del castigo inmerecido, está el sufrimiento de un mundo agobiado por el hambre, la guerra, la enfermedad y el destino incierto de la humanidad.

Jesús no es un mito, existió, y su vida es un ejemplo de búsqueda de verdad que es lucha contra la injusticia. Por eso la celebración de la navidad no es como muchos sostienen, un rito religioso, es el testimonio de adhesión a una forma de vida, el punto inicial de una historia que estaría llamada a cambiar la historia de la humanidad con el testimonio del Nazareno que es un personaje real, indescriptible, valeroso y sobre todo digno de imitar.

Cristo es el más importante héroe justiciero de esa historia aún no revelada, ganador de inmensas batallas contra el mal y de quién, en el más adverso de los escenarios, exhibiendo abiertas las heridas producidas tras el flagelo del Gólgota, sólo grandeza y palabras de perdón insistiendo en que solo la verdad nos haría libres. Si ésta, no es una historia de vida, entonces la historia no tiene mayor valor porque todo está perdido. Lo demás, incluyendo las romerías, los golpes de pecho, el misal y hasta los rezos memorizados de las almas impías, es sólo frivolidad, cucufateria pagana, o simplemente, pura finta… Amen.

 

 

Del artículo del mismo nombre del autor / Gráfico encuentra.com

HAYA DE LA TORRE Y EL COOPERATIVISMO DEL SIGLO XXI

Víctor Raúl Haya de la Torre hablaba de una filosofía de vida solidaria que marcha al compás de la evolución y cambio del mundo, hecho que, además –sostenía-, no podría ser superada por el individualismo del capitalismo que propone el “yo”, en vez del “nosotros”.

A través de una serie de pasajes de su pensamiento y obra, el pensamiento Cooperativo del que habla, asocia los términos de la Justicia Social, el Estado Antiimperialista y el Cooperativismo, insistiendo en una estrategia económica que desarrollaría el llamado Congreso Económico Nacional donde se plantearían modelos de desarrollo que insertaría al Estado, el Capital y el Trabajo en un foro de decisiones que tan erróneamente quisieron plagiar estos días con el Consejo Nacional del Trabajo.

Bajo una nueva visión del desarrollo social, y reconociendo los estudios formulados sobre el capitalismo y sus crisis, una propuesta que inserta al partido, los sindicatos y las cooperativas es planteada  como una contribución de un modelo que respeta la propiedad y la economía, impulsando una que oponga, dentro del régimen capitalista y brutal, la noción cooperativa, es decir, ideas sobre Derechos Humanos, Cogestión Empresarial y consumo solidario que  responda la lógica dramática del clásico capitalismo que les da a unos pocos todo y, a muchos, nada.

El cooperativismo desde mediados del siglo pasado dejó de ser un sueño y una Utopía, en tanto con los traumas del libre mercado y la Globalización, se convirtió en una urgencia.

En el Perú, las primeras Cooperativas de Consumo se formalizaron con su fundación en 1937 heredando el espíritu de los Asociaciones Mutualistas y los Clubes del Hambre que los trabajadores habían creado muchos años antes para compartir cada uno sus excedentes, en tanto con las Leyes 10828 y 10865 se dio un empuje creándose otras nuevas cooperativas de servicios y también de ahorro y crédito.

Fue Victor Raul Haya de la Torre quien -casi en solitario- tras sus viajes por el mundo, ilustró sobre esta experiencia innovadora en la economía, resaltando los modelos nórdicos y los kibbutz de Israel, legando la constitución del año 1979, una visión trascendente del cooperativismo para que se centre en el Ser Humano y no, exclusivamente en el mercado, dándole rango constitucional.

El artículo 112 declara que “El Estado garantiza el pluralismo económico. La economía nacional se sustenta en la coexistencia democrática de diversas formas de propiedad y de empresa. Las empresas estatales, privadas, cooperativas, autogestionadas, comunales y de cualquier otra modalidad actúan con la personería jurídica que la ley señala de acuerdo con sus características” en tanto, el Artículo 116 declara que “El Estado promueve y protege el libre desarrollo del cooperativismo y la autonomía de las empresas cooperativas. Asimismo, estimula y ampara el desenvolvimiento de las empresas autogestionarias, comunales y demás formas asociativas”, norma que amplia en el Artículo 159 donde vincula los términos cooperativo y autogestionario a la Reforma Agraria para “la transformación de la estructura rural y de promoción integral del hombre del campo”, en tanto en el Artículo 162 alude que “El Estado promueve el desarrollo integral de las Comunidades Campesinas y Nativas. Fomentan las empresas comunales y cooperativas”.

El régimen neoliberal y la actual Constitución Política del Estado vigente (1993), desbarató al Movimiento Cooperativo y restó su importancia social y económica imponiendo su ocaso en el llamado libre mercado.

El movimiento cooperativo es en esencia popular y tiene por ello, varias razones para celebrar, pero volteando la mirada y exigiendo su lugar en la historia. Exige su rol solidario y plural dentro de un sistema que incorporó a las propuestas económicas y programáticas del aprismo, un lugar especial en las tareas de la defensa antiimperialista de la economía de la gente por encima de la ganancia pura del mercantilismo. El prospecto cooperativo tiene pues un ánimo solidario y común, es una experiencia que ha tenido éxitos saltantes en la historia de muchos países del mundo y en el Perú, muestra desarrollo a pesar incluso de los ataques que sufrió por la economía neoliberal que intentó liquidarla para imponer la lógica rentista del sistema bancario, inhumano y extensamente capitalista per se.

 

 

Apuntes del Lic. Walter Choquehuanca, Decano Nacional COLICOOP y graficos Internet

DRAMAS E IRONÍAS FISCALES

Un integrante del Equipo Especial de fiscales del caso Lava Jato que integran Rafael Vela y Domingo Pérez, entre otros, fue detenido tras un operativo que comprobaría la participación delictiva de, por lo menos, un fiscal más en favor de un encumbrado personaje de la política local que por algún tiempo lideró increíblemente la lucha anti-corrupción del gobierno de Martin Vizcarra.

Lo cierto es que el uso de los vínculos e información de estos personajes en la fiscalía para la comisión de una serie de actos delictivos, comprometería a quienes colaboraron con ellos, de acuerdo a esa lógica usada por el llamado «Equipo especial Lava jato» por la cual, tras una perversa lógica, han terminado comprendiendo (contra los preceptos penales elementales de la responsabilidad personalísima), a partidos políticos, empresas y una serie de personas, en las investigaciones contra quienes recibieron dinero o sobornos.

Para el conocido fiscal Pérez, las personas vinculadas a investigados son también, objetivamente, “integrantes de la organización misma”, por tanto, “debe” conocer los actos de ésta, lo que en el caso del caso de los fiscales detenidos por proteger al ex premier Villanueva, terminan comprometiendo a la fiscalía como “una organización criminal” porque podrían haber coordinado asuntos o información de su competencia, las mismas que habrían sido puestas finalmente al servicio de intereses criminales.

La tesis apuntalaría al señalamiento objetivo que los fiscales intervenidos no pudieron actuar solos, que necesitaban un andamiaje y colaboradores para cumplir sus objetivos y, en esa línea de razonamiento resultan los funcionarios de la fiscalía, presuntos integrantes de una organización criminal montada con el fin ex profeso de ayudar a corruptos criminales investigados para obtener impunidad. Todo esto hace que a continuación, el procurador Amado Enco -tan afecto a denunciar a todo el mundo por ganarse un titular periodístico-, debiera sustentar en nombre del Estado, el grave perjuicio y la actitud criminal de los fiscales detenidos, sus socios, así como a la organización criminal que fue tomada, que los ampara y que lidera la Fiscal de la Nación, levantándose el secreto bancario y de comunicaciones de los incriminados, sus jefes u otros funcionarios de la fiscalía para que la apertura de la investigación preliminar los lleve a una carcelería, someta a los responsables dentro de la fiscalía, incluyendo los fiscales que tienen “la información sensible” a la que tuvieron acceso los intervenidos con  la finalidad de evitar que «los cómplices» perturben en libertad la actividad probatoria, en tanto la DIVIAC debe proceder al descerraje y el allanamiento de las casas de los fiscales, sus jefes y amigos, hasta saber exactamente, cuál es el número de expedientes-sorpresa y otros instrumentos probatorios que se encontrarían en dichos lugares, sin perder de vista que los detenidos, como postulantes a colaboradores eficaces, podrían modificar su estatus por su sólo dicho, implicando al líder (superior) de la organización, por ejemplo, al propio fiscal Domingo Pérez -tal como lo hacen con otras personas-, para que, aunque todo lo dicho fuera mentira, le abra la posibilidad de proseguir el proceso desde su domicilio, mientras el gobierno -aunque sea solo para distraer a la gente-, garantice un juicio justo a quienes han tomado la fiscalía para convertirla en una vasta organización criminal, integrada por sujetos reunidos por intereses ilegales.

Linda historia que grafica lo que ha venido sucediendo en el país este año donde la lucha anticorrupción -cual bendita Caja de Pandora-, deja huellas de horror en inocentes mientras los criminales son protegidos groseramente. Cuidado, en poco tiempo serán cada vez más evidentes los intereses que se juegan y cómo desde palacio de Gobierno y la fiscalía hay titiriteros y títeres que han abusado y que finalmente recibirán de su propia medicina.

METAMEMORIAS, EL HOMBRE DETRÁS DEL PRESIDENTE ALAN GARCÍA (*)

¿Cómo alguien que logró tanto y que fue tan amado por tantos, acaba sus días en la plenitud de su conciencia y talento de una manera tan dramática? De alguna manera Platón nos acerca a la respuesta cuando sostiene que «es la ocurrencia la que obliga”, pero también, porque esa puede ser la consecuencia de descubrir -como sostuvo el poeta francés Gerard de Nerval-, “que el mundo real era en realidad el infierno”.

Las Metamemorias de Alan García constituye la mejor de sus numerosas obras, es el resumen apretado de una vida agónica que exhibe a plenitud el alma noble de un dirigente popular, de un pueblo y un partido que viven la política con honestidad. Es el recuento emocionado de vivencias que -como la propia vida de Arguedas- constituye un registro acumulado de esas mismas pasiones que forman la nacionalidad en un mundo geográfico en el que los pobres signados por una fatalidad absoluta parecen -a pesar de todos los esfuerzos que se hagan-, que nunca dejaran de ser pobres, que vienen de la nada rumbo a la nada, mientras sólo unos pocos siempre lo tienen todo…y entonces ¿cómo vivir sin poder resolver eso a pesar de todos los esfuerzos que se hagan?

Siento que cada momento en este libro toca fibras sensibles, texto lleno de lealtades señaladas y traiciones mencionadas con sutil digresión, se rebela contra esa vida de ficción que se inicia en los colegios donde se inventan héroes y triunfos en guerras que se pierden y gobiernos que exhiben de todo, menos moral, en un país dramáticamente construido en desniveles groseros para que nadie pueda caminar derecho.

Metamemorias es el registro emocionado y descarnado de vivencias de un hombre comprometido, de un caminante inagotable que sigue protestando en medio de un mundo de resbalosas oportunidades en las que los buenos parecen ser una excepción y los malos parecen siempre ganar.

¿Cómo es que un hombre signado por triunfos impresionantes, que lleva al poder a su viejo partido tras más de 60 años de persecuciones y vetos, que dirige en dos ocasiones el destino del país y lidera una revolución por momentos imposible, fue finalmente cercado por el odio y la inquina? ¿Qué fue de las pasiones despertadas, los juramentos de consecuencia y los amigos que dejaron de contestar las llamadas? ¿Cuándo el antiaprismo de vieja data mutó hacia el antialanismo odiador y ruin? Esas son preguntas que aun dan vueltas en mi mente en el intento de comprender la pequeñez del hombre frente a la inmensidad de la vida y la historia.

Recibí con orgullo el encargo de formular algunos apuntes biográficos y populares sobre Alan Garcia en vida -honor para quien no era precisamente parte de su entorno más cercano-, pero no sabía que casi al mismo tiempo, y con mucho mejor talento por supuesto, el estudiado me estudiaba escribiendo una historia mayor, nuestra historia, y por eso, estas 528 páginas redactadas por este hombre excepcional que vivió en medio de circunstancias excepcionales y que escribió de alguna manera su biografía rumbo al sacrificio, me resulta tan especial e impactante por la similitud con la dignidad con la que los apristas en la gran clandestinidad aceptaban su destino y marchaban a la cárcel, al destierro o al paredón, gritando SEASAP.

Aquí está esa visión dolorosa de una Nación que merece un mejor destino, aquí también, el Perú de las oportunidades pérdidas, de nuestros padres y abuelos del aprismo que compartió con Haya de la Torre y sus compañeros, del martirologio aprista que sintió siempre tan cercano, ese país que tanto amó y esa gente que defendió por décadas y por la que se enfrentó a la muerte cantando sus propias alabanzas y anunciando que la tierra prometida de justicia social es aún esa posibilidad en la que él creía con optimismo a pesar incluso, de lo irónico o incomprensible que pudiera parecer entregar la vida por los demás en una dimensión que no conocerán nunca, ninguno de sus pequeños detractores.

Metamemorias es un libro escrito por un hombre bueno y justo, con mucho talento y cuyo contenido ratifica reiteradamente lo que he afirmado en anterior oportunidad: Sócrates tenía razón, Todas las almas de los hombres son inmortales, pero las almas de los justos, son inmortales y divinas.


(*) El martes 17 de diciembre, mientras se recordaban 8 meses de la partida física del presidente Alan García, un aprovechado «humalista» intentaba colgarse de la fecha publicando un texto lleno de mentiras y poca calidad, evento que terminó en escándalo cuando los asistentes se trenzaron a golpes , en tanto, un acto cultural abarrotaba “la Sala de las Banderas” ubicada en el segundo piso de la Casa del Pueblo en el marco de un tributo a AGP presentando su obra póstuma METAMEMORIAS que, a estas alturas, ya se considera un éxito y va por su segunda edición. Estuvieron presentes el joven Secretario Nacional de Capacitación del PAP Alvaro Quispe, la ex regidora de Lima Evelin Orcón, los secretarios generales del PAP Elías Rodríguez y Benigno Chirinos -quien es además presidente de la Confederación de Trabajadores del Perú-, el analista Luis Nunez, la historiadora Cecilia Bakula, el escritor y Director de La Tribuna German Luna -cuya intervención en términos generales se reproduce en la presente nota-, Carla García y Mauricio Mulder.

EL PERONISMO NUNCA MUERE

Eva Duarte de Perón y las elecciones en Argentina

El peronismo ES AHORA, DE TODOS y la marcha peronista retumba entre los grupos de argentinos que van por las calles saltando de alegría y entonando el himno del movimiento que Hugo del Carril hiciera popular. El significado de las últimas elecciones, involucra a todos, pero da un giro sustantivo de timón y parece reorientar al país hacia un modelo que atienda la demanda popular con responsabilidad, confirmando la tesis por la cual el peronismo es en esencia un sentimiento, una expresión popular y una esperanza que anida en el alma argentina que renace, sobre todo, cada vez que la crisis asoma como una posibilidad.

Los descamisados vuelven entonces y aparecen, varias décadas después, como protagonistas redimidos tras esa sombra irreductible e imperecedera de Evita que alienta el grito emocionado de Los muchachos peronistas que proclaman que unidos triunfarán dando como siempre ese grito de corazón: Viva Perón, Viva Perón.

Las cifras confirman la crisis con la misma firmeza que el triunfo y entonces, los sindicatos, las Madres de Mayo y el pueblo en general celebran en simultáneo -en privado y en las calles-, un triunfo que sienten de todos y que convierte en profético un mensaje del general Perón: “Aunque nos derriben mil veces, mil veces volveremos”, siendo que eso es precisamente lo que parece suceder con la victoria de Alberto Fernández, quien, tras una complicada alianza que demandó ceder ante posiciones aparentemente extremas e irreductibles, pudo finalmente arribar a entendimientos que empezaron con la renuncia de Cristina Fernández a la candidatura presidencial y llegó hasta la ruptura con las posiciones tolerantes con el chavismo, probando que la avalancha peronista lo que expresa, es una voluntad colectiva heterogénea y no dogmática pero que cuando hace esfuerzos reales, puede replicar –como en este último esfuerzo electoral-, la misma tolerancia y amplitud de criterios que hace posible desde hace mucho tiempo, la unidad en el movimiento sindical y social argentino.

El Peronismo por lo dicho, sigue siendo una alternativa que reúne desde montoneros hasta kirchneristas alrededor de un conjunto de valoraciones que todos  hacen suyas y que se nutre del imaginario popular, preservando al mismo tiempo en conjunto, el valor del mito y la presencia de Evita quien hace posible esto porque sigue concentrando expectativas y mandatos de su pueblo, con la misma consistencia y energía con la que irrumpió en la escena política logrando la ley de sufragio femenino, la igualdad política entre hombres y mujeres, la igualdad jurídica entre cónyuges, la patria potestad compartida, el Partido Peronista Femenino, la vasta lista de derechos sociales y laborales  y esa impresionante acción social dirigida hacia los grupos más necesitados que son quienes la convirtieron, en el símbolo incuestionable del nacionalismo argentino.

Pero estas no son las únicas consideraciones por las que el peronismo expresa el sentimiento popular argentino, lo es además, su capacidad autocritica y de deslinde  que expresan una real consecuencia de las varias  divisiones internas que  conspiran contra su esencia nacionalista y la hacen perder elecciones, pero de la misma manera como la derecha, los fracasos del modelo económico, las crisis y los ataques, impulsan su unidad, esa fortaleza que le permite ser expresión genuina que evoca los recuerdos más bellos de la gesta de Evita, los días de la gloria peronista y ahora, el triunfo popular de “Todos”.

Enorme responsabilidad la que toca y habrá que probar que el peronismo es una solución y que está distante de la demagogia populista. El Frente llevó la fórmula Fernández-Fernández y triunfó evocando otra asociación popular de una dupla presidencial: Perón-Perón, fórmula que recuerda el mensaje que Evita legó en su libro La Razón de mi vida cuando escribió: “muchas obras han sido construidas con criterios de ricos… y el rico, cuando piensa para el pobre, piensa en pobre. Otras, han sido hechas con criterio de Estado; y el Estado sólo construye burocráticamente, vale decir con frialdad en la que el gran ausente es el amor”. Nuevas motivaciones para el nuevo gobernante justo ahora que los argentinos han votado contra los ricos y por el amor… ¡Que todo sea diferente y que viva Eva Perón!.