EGO TE ABSOLVO

Grueso error de quienes se esmeran en presentarnos candidatos cercanos o distantes de Dios. Este no es un combate entre ángeles (serafines) y diablos; ni se enfrenta la feligresía popular y misionera contra el poder del OpusDei… Insistir en vincular política y religión, resulta de alguna manera perverso y muestra cómo se pretende usar la fe y la religión con fines políticos electorales nada santos.
Haya de la Torre insurgió en 1923 contra una maniobra de este tipo, logrando que Leguía retrocediera en su re-reelección y consagrando desde entonces, la libertad de conciencia (ahora libertad de culto) y el Estado laico (separación de Estado e Iglesia).
Sería bueno que quienes promueven estas campañas, recuerden que la divinidad -cualquiera sea la idea personal que se tenga de ella- cumple en estos tiempos una sobrecargada labor de atender a los enfermos y dolientes deudos de la pandemia.
Por lo demás, insisto: Dios no está en campaña, no hará milagros en las ánforas, ni su símbolo aparecerá en las células de votación. Inspira de seguro, a muchos y guía los pasos de los creyentes, pero por lo demás, escrito está en «las tablas de la ley» que no se debe tomar el nombre de Dios en vano.

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